Quiénes somos: una familia que vive el autismo en primera persona
Somos Jonathan y Alejandra, una familia que vive el autismo y el TDAH en primera persona. Jonathan es adulto autista y padre de un niño autista; Alejandra es profesora de magisterio y TDAH, formada en autismo y crianza respetuosa para acompañar a su hijo desde la neurodiversidad.
Creamos esta web para las familias que acaban de recibir un diagnóstico y no saben por dónde empezar. No tenemos todas las respuestas, pero sí lo que a nosotros nos habría gustado encontrar ese primer día: información clara, respeto y una mirada que no parte del miedo.
Jonathan: adulto autista y padre
Fui diagnosticado hace casi cuatro años, siendo ya adulto. Entender por qué había vivido tantos años a contracorriente lo cambió todo, y también me ayudó a entender a mi hijo desde dentro, no solo desde la teoría.
Soy CEO de una agencia de marketing digital, pero mi rol más importante es el de padre. Desde ahí creé esta web: para que ninguna familia tenga que recorrer sola el camino que nosotros recorrimos.
Alejandra: educadora, madre y TDAH
Alejandra Rodrigo es profesora de magisterio y se ha formado en autismo y crianza respetuosa para acompañar a nuestro hijo con conocimiento y con cariño. Su mirada de educadora aporta a la web algo esencial: estrategias que funcionan en la vida real, no solo en los libros.
Además, Alejandra tiene TDAH, así que cuando hablamos de este tema lo hacemos también en primera persona, con lo que vivimos en casa cada día.
Qué encontrarás aquí
Contenido sobre autismo desde el paradigma de la neurodiversidad, guías de crianza respetuosa, estrategias de regulación sensorial y reseñas de los productos que hemos usado en casa y que nos han servido de verdad.
No buscamos "arreglar" a nadie: buscamos entender, acompañar y respetar.
Por qué crianza respetuosa
Porque la crianza respetuosa es buena para todos los niños, pero cuando hay autismo se vuelve imprescindible: validar sus emociones, respetar sus necesidades sensoriales y acompañar en lugar de corregir marca la diferencia entre una infancia de tensión y una de confianza.
Si acabas de recibir un diagnóstico y necesitas orientación, no tienes que hacerlo solo.